¿Qué son los Medicamentos Recetados?

Algunas personas toman los fármacos de otras personas para los fines para los que fueron recetados (para aliviar el dolor, para mantenerse despiertos o para dormirse). Otros los toman para drogarse, a menudo en dosis mayores que las recetadas o por una vía de administración diferente. La mayoría de los fármacos recetados vienen en pastillas o cápsulas. A veces, las personas que abusan de fármacos recetados rompen o machacan las pastillas o cápsulas, luego las tragan, inhalan o las “cocinan” (las vuelven líquidas) y se las inyectan.

Cada agencia asociada ha enumerado sus sitios de entrega por condado.

Prácticamente todos los medicamentos presentan algún riesgo de efectos secundarios no deseables, a veces incluso efectos secundarios graves. Los médicos consideran los posibles beneficios y riesgos para cada paciente antes de recetar medicamentos. Comprenden que el fármaco afecta al cuerpo de muchas formas y tienen en cuenta cosas como la presentación y la dosis del fármaco, sus posibles efectos secundarios y el potencial de adicción o abstinencia. Por ejemplo, los médicos saben cómo cambiar la dosis de un analgésico para evitar síntomas de abstinencia. Las personas que abusan de fármacos podrían no entender cómo podrían afectarlas estos factores o que los fármacos recetados hacen más que solo causar el efecto de estar drogado, ayudarles a mantenerse despiertos, ayudarles a relajarse o aliviar el dolor.

Presentación y dosis

Los médicos saben cuánto tiempo toma que una pastilla o cápsula se disuelva en el estómago, libere el fármaco al torrente sanguíneo y llegue al cerebro. También tienen en cuenta el peso de una persona, por cuánto tiempo se le ha recetado el medicamento y qué otros medicamentos está tomando. Cuando se abusa de ellos, los fármacos recetados pueden tomarse en dosis no adecuadas o por vías de administración que cambian la forma en que el fármaco actúa en el cuerpo, corriendo el riesgo de sobredosis. Por ejemplo, cuando las personas que abusan de la oxicodona (OxyContin) machacan e inhalan las pastillas, una dosis para 12 horas hace efecto en su sistema nervioso central de un solo golpe, lo cual aumenta su riesgo de adicción y sobredosis.

Efectos secundarios

Los fármacos recetados están diseñados para tratar una enfermedad o afección en particular, pero a menudo tienen otros efectos en el cuerpo, algunos de los cuales pueden ser peligrosos. Estos efectos se conocen como efectos secundarios. Por ejemplo, OxyContin detiene el dolor, pero también causa estreñimiento y somnolencia y enlentece la respiración. Los estimulantes como Adderall aumentan la atención, pero también aumentan la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Estos efectos secundarios pueden empeorar cuando los fármacos recetados no se toman como se indican o si se abusa de ellos en combinación con otras sustancias, incluidos el alcohol, otros fármacos recetados e incluso fármacos de venta libre, como los medicamentos para el resfrío. Por ejemplo, algunas personas mezclan el alcohol y las benzodiazepinas (p. ej., Valium), los cuales pueden enlentecer la respiración. Esta combinación podría detener la respiración totalmente, requiriendo atención de emergencia, o lo que es peor: podría ser mortal.

Adicción

Los estudios demuestran que las personas que toman un medicamento como se receta para una afección médica, como dolor o trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés), generalmente no se vuelven adictas, porque el medicamento se receta en dosis y presentaciones que se consideran seguras para esa persona. El fármaco está compensando un problema, lo cual hace que la persona se sienta mejor, no drogada. Pero los medicamentos que afectan al cerebro pueden cambiar la forma en que funciona, especialmente cuando se toman repetidamente o en dosis grandes. Pueden alterar el sistema de recompensas, dificultando la capacidad de sentirse bien sin el fármaco y pueden llevar a síndromes de abstinencia, que hacen que sean difícil dejar de consumirlos. Esto no es diferente de lo que puede pasar cuando alguien consume drogas ilegales, y la adicción es una posibilidad verdadera.

Abstinencia

Consumir drogas de forma repetida en un período de tiempo puede causar cambios en el cuerpo, así como en el cerebro, lo que da como resultado la dependencia física (que es diferente de la adicción). Es decir, el cuerpo se adapta a la presencia de la droga y cuando su uso se suspende abruptamente, la persona puede experimentar síntomas de abstinencia. Esto puede suceder incluso en alguien que toma medicamentos recetados y los toma de forma adecuada, razón por la cual se debe consultar a un médico cuando se deja de tomar un medicamento recetado así como cuando se comienza a tomarlo. Los síntomas de abstinencia dependen del fármaco mismo: para los opiáceos, incluyen náuseas, escalofríos, vómitos, dolores musculares y diarrea. Estos síntomas a menudo pueden controlarse o disminuirse con supervisión médica adecuada.

Prevalencia

Entre los estudiantes de 12º grado, el 10% informó el uso no médico de medicamentos recetados en el último año. Según la encuesta de Monitoreo del Futuro de 2018, las drogas recetadas y de venta libre se encuentran entre las drogas más comúnmente abusadas por los estudiantes de 12 ° grado, después del alcohol, la marihuana y el tabaco. En 2018, el 15.5% de los estudiantes de 12 ° grado informaron haber abusado alguna vez de un medicamento recetado (una disminución del 24% en 2005). Según la Encuesta de comportamiento de riesgo juvenil de la escuela secundaria de 2017, el 16% de los jóvenes de Michigan informa haber abusado alguna vez de un medicamento recetado. Los estudios han encontrado que los jóvenes que abusan de los medicamentos recetados también tienen más probabilidades de informar el uso de otras drogas.

Opiáceos

Estos Opiáceos tienen nombres en la calle como heroína del campesino (“Hillbilly heroin”), oxi (“oxy”), o-si (“OC”), oxicoton (“oxycotton”), pircs (“percs”), pastillas de la felicidad (“happy pills”), o vaics (“vikes”):

  • Oxicodona (OxyContin, Percodan, Percocet)
  • Propoxifeno (Darvon)
  • Hidrocodona (Vicodin, Lortab, Lorcet)
  • Hidromorfona (Dilaudid)
  • Meperidina (Demerol)
  • Difenoxilato (Lomotil)
  • Morfina (Kadian, Avinza, MS Contin)
  • Codeína
  • Fentanilo (Duragesic)
  • Metadona

Los efectos a corto plazo de los opioides incluyen somnolencia, estreñimiento y, dependiendo de la dosis, respiración deprimida (respiración lenta y superficial).

Los efectos a largo plazo de las pastillas para el dolor recetadas, si se toman en una dosis demasiado alta, incluyen depresión respiratoria severa o incluso la muerte. Si los opioides se usan con alcohol, los efectos podrían poner en peligro la vida, porque el alcohol también causa depresión del sistema nervioso central.

Sedantes

Estos Sedantes pueden ser conocidos como caramelo (“Candy”), “downers”, pastillas para dormir, o tranqs (tranquilizantes):

  • Benzodiazepinas
  • Diazepam (Valium)
  • Alprazolam (Xanax)
  • Triazolam (Halcion)
  • Estazolam (ProSom)
  • Clonazepam (Klonopin)
  • Lorazepam (Ativan)
  • Clorhidrato de clordiazepóxido (Librium)

Medicamentos para dormir

Estos medicamentos para dormir pueden ser conocidos como A-minus o pastillas de zombie:

  • Zolpidem (Ambien)
  • Zaleplon (Sonata)
  • Eszopiclone (Lunesta)

Los efectos secundarios del abuso de medicamentos depresores y medicamentos del sueño pueden incluir:

  • habla distorsionada
  • poca concentración
  • confusión
  • dolor de cabeza
  • vahídos
  • mareos
  • sequedad en la boca
  • problemas motrices y de memoria
  • disminución de la presión arterial
  • respiración lenta
  • sobredosis, muerte

Estimulantes de Prescripción

Estos estimulantes recetados pueden conocerse como Speed, Uppers o Vitamin R:

  • dextroanfetamina (Dexedrine®)
  • combinación de dextroanfetamina y anfetamina (Adderall®)
  • metilfenidato (Ritalin®, Concerta®).

Los estimulantes recetados generalmente se usan para tratar afecciones como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o la narcolepsia. Aumentan la atención, la energía y el estado de alerta cuando se usan según lo prescrito.

Cuando se abusa, los estimulantes recetados pueden causar:

  • sobredosis, coma o muerte
  • temblores
  • respiración rápida
  • confusión
  • agresión
  • alucinación
  • convulsiones
  • calambre abdominal