¿Qué es el Heroína?

La heroína es una droga opiácea que se sintetiza a partir de la morfina, una sustancia que se encuentra naturalmente en la vaina de semillas de la planta de amapola asiática (opio). La heroína suele tener apariencia de polvo blanco o marrón o de sustancia pegajosa negra conocida como heroína negra.

La heroína se puede inyectar, inhalar directamente por la nariz o fumar. Las tres vías de administración hacen llegar la droga al cerebro muy rápidamente, lo que contribuye con sus riesgos para la salud y su alto riesgo de adicción.

Después de una inyección intravenosa de heroína, los usuarios informan haber sentido una oleada de euforia ("apuro") acompañada de boca seca, un enrojecimiento cálido de la piel, pesadez de las extremidades y funcionamiento mental nublado. Después de esta euforia inicial, el usuario va "con la cabeza", un estado alternativamente de vigilia y somnolencia. Los usuarios que no se inyectan el medicamento pueden no experimentar la fiebre inicial, pero otros efectos son los mismos.

El abuso de heroína se asocia con una serie de afecciones de salud graves, entre las que se incluyen:

  • Sobredosis mortal
  • Abortos espontáneos
  • Enfermedades infecciosas como la hepatitis y el VIH

Los consumidores crónicos podrían padecer:

  • Colapso venoso
  • Infección del revestimiento y las válvulas del corazón
  • Abscesos
  • Estreñimiento y calambres intestinales
  • Enfermedad hepática o renal

Las complicaciones pulmonares, entre las que se incluyen varios tipos de neumonías, pueden ser consecuencia del mal estado de salud del consumidor y de los efectos de la heroína en la respiración.

Además de los efectos de la droga misma, la heroína callejera suele contener contaminantes o aditivos tóxicos que pueden bloquear los vasos sanguíneos que van a los pulmones, al hígado, a los riñones o al cerebro, lo que causa un daño permanente en órganos vitales. En los últimos años, el fentanilo se ha agregado comúnmente a la heroína, lo que contribuye a un mayor riesgo de sobredosis y muerte, debido a su alta potencia (aproximadamente 80-100x más potente que la morfina).

El consumo crónico de heroína provoca dependencia física, un estado en el que el cuerpo se adaptó a la presencia de la droga. Si un consumidor dependiente reduce o detiene el consumo de la droga abruptamente, puede sufrir graves síntomas de abstinencia. Estos síntomas, que pueden comenzar incluso pocas horas después de la última administración de la droga, pueden incluir inquietud:

  • Inquietud
  • Dolor muscular y óseo
  • Insomnio
  • Diarrea y vómitos
  • Escalofríos con piel de gallina
  • Movimientos similares a patadas (patear el hábito)

Los consumidores también sufren ansias intensas de consumir la droga durante la abstinencia, lo que podría precipitar el abuso continuado o una recaída.

Los investigadores están investigando los efectos a largo plazo de la adicción a los opioides en el cerebro. Los estudios han demostrado cierto deterioro de la materia blanca del cerebro debido al uso de heroína, lo que puede afectar las habilidades de toma de decisiones, la capacidad de regular el comportamiento y las respuestas a situaciones estresantes.

Además del riesgo de aborto espontáneo, el consumo de heroína durante el embarazo (junto con factores relacionados como mala alimentación y atención prenatal inadecuada) también se asocia con bajo peso al nacer, un factor de riesgo importante de posteriores retrasos en el desarrollo. También, si la madre abusa de la droga regularmente, es posible que el bebé nazca físicamente dependiente de la heroína y que sufra síndrome de abstinencia neonatal (neonatal abstinence syndrome, NAS), un síndrome de abstinencia de drogas en los bebés que requiere de hospitalización.

Las sobredosis de heroína implican una supresión de la respiración. Esto puede afectar la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, una condición llamada hipoxia. La hipoxia puede tener efectos psicológicos y neurológicos a corto y largo plazo, como coma y daño cerebral permanente. En 2017, hubo 2,033 muertes por sobredosis de opioides en Michigan, que es aproximadamente el doble de la tasa de 2014. El reciente aumento en las muertes por sobredosis se debió en gran parte a los opioides sintéticos, como el fentanilo, que contribuyeron a 1,368 muertes (en comparación con 72 muertes en 2012). Las muertes por heroína aumentaron de 263 a 783 en el mismo período de 5 años.

¿Cuál es el alcance del consumo de heroína en Estados Unidos?

Según la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud (NSDUH), en 2016 aproximadamente 948,000 estadounidenses informaron haber consumido heroína en el último año, un número que ha aumentado desde 2007. Esta tendencia parece ser impulsada en gran medida por adultos jóvenes de 18–25 años, entre los cuales ha habido los mayores incrementos. En contraste, el consumo de heroína se ha mantenido bajo entre los adolescentes de 12 a 17 años. El consumo de heroína en el último año entre los alumnos de octavo, décimo y doceavo grado de la nación permaneció por debajo del 1 por ciento para los 3 grados y el uso de heroína durante toda la vida finalmente cayó por debajo del 1 por ciento para los 3 grados a partir de 2015, y se mantuvo bajo durante el 2018 ciclo de encuestas.

También conocido como

  • Gran H  
  • Azúcar moreno
  • H
  • Polvo infernal
  • Caballo
  • Basura
  • Gotas para la nariz
  • Scag
  • Golpe
  • Trueno

 


Contenido extraído de:

Drugabuse.gov – Heroin

SAMHSA.gov – The Truth About Heroin